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El Vigilante de la casa de Westfield

El Vigilante De La Casa De Westfield

En la ciudad de Westfield, a unos treinta minutos de Manhattan, la vida es mucho más tranquila. Y es que está lo suficientemente cerca para que los desplazamientos al trabajo o al colegio sean asequibles, pero manteniéndote en una residencial idílica.

Calles bordeadas por árboles, el césped bien cortado y las viviendas llenas de jóvenes profesionales con familia. Además de una ciudad que llama la atención por su teatro comunitario y su orquesta. ¿Acaso podría pasarle algo malo a los Broaddus por mudarse allí?

Una casa perfecta en un barrio perfecto

La familia Broaddus encontró en esta idílica ciudad una casa colonial por 1.3 millones de dólares y la compraron en junio de 2014. Querían mudarse aquí junto a sus hijos pequeños. El lugar era perfecto, ya que contaba con mucho espacio para toda la familia. La majestuosa casa tenía tres pisos, repartidos en seis dormitorios, cuatro baños, cuatro chimeneas, dos porches y un sótano. Era de cuento.

Pero cuando encontraron la primera carta del Vigilante, esta idílica casa los aterrorizó. La escalofriante carta dejó a los propietarios sin habla, y es que decía cosas como: “¿Necesitan llenar la casa con la sangre joven que pedí a los Wood? Una vez que sepa sus nombres los llamaré y los atraeré hacia mí”.

Watcher Westfield

Las cartas del vigilante

Aunque eligieron Westfield porque se consideraba una de las comunidades más seguras, lo cierto es que ya traía cola. Y es que en 1970 John List asesinó a su mujer en su casa de Westfield. Sin embargo, este crimen quedó tan alejado en el tiempo, que la comunidad actual de Westfield se sentía completamente segura. 

En junio, cuando Derek, el padre, celebró su cuarenta cumpleaños, decidieron cerrar su nueva casa para hacer algunas reformas. Fue entonces cuando aparecieron las cartas del vigilante o “the watcher”. En la primera, les daba la bienvenida, y les contaba que él había vigilado la casa durante décadas, así como su padre y su abuelo. “¿Conoces la historia de la casa? ¿Sabes lo que hay dentro de las paredes del 657 Boulevard?”

La carta cada vez se volvía cada vez más espeluznante, por lo que Derek sin dudarlo llamó a la policía. Estos le recomendaron no dejar ninguna herramienta fuera de casa por si el vigilante decidía actuar. Asimismo, tampoco podía decir nada a los vecinos ya que todos eran sospechosos. 

Decidieron huir de Westfield

Ante esta sensación de inseguridad, se pusieron en contacto con la familia Woods, los antiguos propietarios. Y aunque afirmaron que ellos también habían recibido una carta de the watcher, la habían considerado inofensiva. Además, había estado durante 23 años en la casa y solo había recibido una carta. 

Pero las cartas siguieron llegando. Esta vez nombraba a toda la familia por sus nombres, y describía situaciones que habían vivido, por lo que estaba claro que estaba ahí, vigilando. Además, continuamente hacía alusión a que algo había escondido en las paredes. Tras esto, no se fiaban de nadie, veían a todos como posibles acosadores. 

Por lo tanto, decidieron detener las renovaciones y dejaron de llevar a los chicos a casa. La tercera carta fue directa: “¿A dónde han ido? 657 Boulevard os extraña”. 

Watcher Westfield

Una profunda investigación

Dada la situación con las cartas amenazantes, decidieron no mudarse pero siguieron la investigación para ver qué pasaba. Un vecino era sospechoso, pero lo descartaron porque encontraron ADN de mujer en el sellado con saliva de los sobres. Además la muestra no coincidía con nadie en esa casa. 

Desesperados acudieron a diferentes investigadores: el agente real que inspiró a Clarice Starling del Silencio de los Corderos, la empresa de seguridad Kroll y el ex agente del FBI Robert Lenehan. Este último determinó que el escritor era una persona mayor por su vocabulario y su forma de escribir. 

Al no encontrar coincidencias de escritura a mano, también contraron a un lingüista forense, Robert Leonard, para buscar patrones de lenguaje. Sus esfuerzos fueron en vano, no hubo respuestas.  

¿Realmente existía The Watcher?

Tras seis meses de incertidumbre, decidieron poner en venta la casa aumentando un poco más el precio por las reformas hechas. Pero cuando contaban a los compradores sobres las cartas, todos se espantaban. 

En 2015 presentaron una demanda contra los Woods por no revelarle el asunto de las cartas antes de realizar la venta. Pero, en 2017 un juez de Nueva Jersey desestimó la causa ya que no lo consideraba un precedente que fuese obligatorio presentar. 

Mientras tanto, los vecinos comenzaron a teorizar sobre la posibilidad de que fuese la propia familia Broadde quien se enviase las cartas a sí mismos. Con esto conseguirían salir de una casa a la que realmente no podían hacer frente económicamente. 

¡Y vendieron la casa de Westfield!

En 2016 decidieron intentar derribar la casa y construir una nueva, pero no aprobaron sus planes. Y por supuesto, the watcher se cabreó y los amenazó con vengarse si dañaban la casa. “Quizá un accidente de coche, o un incendio. Tal vez algo tan simple como una enfermedad leve que nunca parece desaparecer pero que te hace sentir mal día tras día tras día tras día.” Y continuó: “¿Te preguntas quién es The Watcher? Date la vuelta, idiota.”

Finalmente consiguieron vender la casa en 2019, pero perdieron un total de 440.000 dólares de la inversión. En cuanto a las teorías sobre que fueron ellos quienes falsificaron las cartas, Derek lo niega rotundamente. Lo positivo para ellos es que Netflix compró su historia. 

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