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Siete misteriosos sonidos de origen indeterminado

Siete Misteriosos Sonidos De Origen Indeterminado

Los sonidos de origen desconocido pueden ser más que inquietantes; pueden inspirar décadas de mitos y miedos y una obsesiva investigación científica. Determinados casos de ruidos misteriosos están ahora cerrados, como los «bloops» del Pacífico Sur. 

Detectados por los hidrófonos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica en 1997 y, finalmente, en 2005, vinculados a los terremotos de la Antártida. Pero otros culpables cacofónicos siguen en libertad. Desde emisiones de radio estridentes hasta dunas armoniosas, he aquí algunos de los enormes misterios sónicos del mundo.

La ballena más solitaria

En el momento en que la Marina de los USA dio a los científicos ingreso a una red de hidrófonos construidos en los años 50 para espiar a los submarinos soviéticos, los investigadores descubrieron una canción asombroso. Proseguía un ritmo (y una trayectoria migratoria) que recordaba a una ballena azul o bien de aleta. Mas mientras esas especies rugen en tonos de 15 a 25 Hz, las nuevas notas llegan a 52 Hz, solo a un nivel tan bajo como el que puede alcanzar una tuba. 

William Watkins, el investigador de mamíferos marinos que descubrió al artista singular y lo escuchó a lo largo de 12 años, murió en 2004. Mas la búsqueda se reanudó en el momento en que los sensores escucharon una llamada similar en 2010. ¿Era el nadador original, o bien una señal de que el mutante musical de Watkins no se encontraba tan solo después de todo? Los investigadores siguen perplejos.

Las armas de Séneca

Detonaciones fantasmales han plagado a los residentes cerca del Lago Séneca en el norte del estado de Nueva York y a lo largo de los bancos exteriores de Carolina del Norte durante más de un siglo. Los científicos han especulado que los terremotos podrían ser responsables de los sonidos semejantes a los de los cañones, que hacen sonar las ventanas e incluso pueden abrir las puertas cerradas, mas jamás han encontrado pruebas directas de la conexión. 

Otras causas potenciales incluyen meteoritos, operaciones militares encubiertas, y gas metano que burbujea desde debajo del agua para reventar con un estallido. Aunque determinados geofísicos todavía discuten la causa de este persistente fenómeno, estiman que los inofensivos estruendos son más una curiosidad que un problema científico apremiante.

El zumbador

Las estaciones de números -transmisiones de radio de onda corta de mensajes codificados monótonos- son intrínsecamente alarmantes. Mas el indicativo UVB-76 los ha superado a todos al anunciar exactamente el mismo tono de llamada desde Rusia desde 1982. Emisiones similares son útiles para mandar mensajes donde los fisgones podrían interceptar las comunicaciones digitales, con lo que «El Zumbador» podría sencillamente contribuir a los espías. 

Mas reproduce muchas menos palabras y dígitos que las salidas de espionaje afirmadas, por lo que algunos sospechan que es un emprendimiento científico que hace rebotar las ondas de radio en la ionosfera para detectar las erupciones solares. La teoría más intrigante plantea que es un dispositivo del día del juicio final que se silenciará si Rusia padece un ataque nuclear, provocando de esta forma una represalia.

El chillido de la arboleda del bosque

Un suburbio de Portland se abrió paso a gritos en la liga de los ruidos misteriosos en febrero de 2016 con un fuerte chillido mecánico. El tono, que sonó como una puerta chirriante, perturbó el sueño de los habitantes durante un mes antes de cesar. Fue tiempo suficiente para inspirar un montón de teorías de aficionados, desde invasiones alienígenas hasta bombillas quemadas. 

Pero los intentos de localizar la auténtica fuente, incluyendo los de un instructor de física local que trató de triangular el estruendos usando un mapa de Google+ lleno de llamadas de quejas, todos fracasaron. La policía cerró su investigación cuando el indicio se enfrió, especulando que un ventilador de ático ruidoso o bien una bomba de agua en mal estado podrían ser los responsables del chillido que desapareció.

El zumbido o The Hum

Un clamor no tiene por qué razón ser agudo para provocar alarma. Personas de Nuevo México, Inglaterra, Canadá, Novedosa Zelanda y otros sitios han informado de que han oído a lo largo de décadas capítulos semejantes de zumbido generalizado de baja frecuencia. Este tono tiene la intriga añadida de no ser audible para todos. 

Determinados especulan que el tinnitus, que causa zumbido en los oídos, podría ser un factor. Mas no todos y cada uno de los que afirman ser uno con el zumbido padecen de esta condición. ¿Podrían estar imaginando un estruendo apoyado en los informes de otros? Si realmente existe, ¿de dónde viene? Con un zumbido tan haragán, es difícil entender dónde comenzaría una investigación seria, por lo cual este enigma sónico permanece sin resolver.

Arena cantante

Ve al desierto de Gobi en Asia o al Parque Nacional de las Grandes Dunas de Rojo, y es posible que escuches una armonía alucinante. Las enormes formaciones de la playa hacen un rugido bajo que ha asustado y también intrigado a los intrépidos viajeros que se remontan al menos al siglo XIII. Entonces, Marco Polo lo equiparó con «los sonidos de todo tipo de instrumentos musicales». 

Pero hay una explicación posible: Las dunas probablemente empiezan a cantar cuando los granos se deslizan, al estilo de las avalanchas, por las laderas. Un estudio realizado en 2012, en el que los físicos desencadenaron la cascada precisa al escurrirse cuesta abajo en sus traseros, hipotetizó que las variantes distintivas del fenómeno en el tono se tienen que a las diferencias en el tamaño de los granos.

El Vocal Memnon

Construidos hace casi 3.500 años, los Gigantes de Memnon guardan la tumba del faraón egipcio Amenhotep III cerca de Luxor. Mas un centinela no se quedó mudo en su puesto: «cantó» al amanecer. Esto desató una locura turística, y los visitantes dejaron opiniones antiguas de Yelp con apariencia de graffiti. Julia Balbilla, una noble romana que la visitó en el 130 D.C., escribió un poema en la pierna de la escultura equiparando el sonido con el «bronce sonoro». 

La música aparentemente murió cerca de la época en que el emperador de roma Septimio Severo ordenó la reparación de la escultura en el 200 d.C. Eso podría ser una pista: Quizás las grietas en la piedra recogieron el rocío, creando vibraciones sónicas al subir la temperatura y calentar el líquido.