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¿Qué sucedió en la Mansión Lemp?

¿Qué Sucedió En La Mansión Lemp?

Los Lemps eran una de las familias más ricas y poderosas de San Luis. Pero en 1901 sus vidas se vieron truncadas por una pérdida devastadora en su mansión de Benton Park, Missouri. Este suceso fue un desastre para su fortuna. Lo que no sabían es que esta sería la primera de una larga lista. 

Cuando construyeron su casa en Benton Park, y se mudaron a su lujosa casa, todo empezó a irle mal a la familia Lemp. Pero, ¿quién era esta familia? ¿y qué sucedió para que sus fantasmas quedaran para siempre atrapados en esa lujosa mansión?

El creador de la cerveza alemana

El alemán Johann “Adam” Lemp emigró a Estados Unidos en 1836. Cuando se estableció al otro lado del atlántico, abrió una tienda de comestibles a la que llamó A. Lemp & Co. Además de comestibles de proveedores, vendía sus propios productos: vinagre y cerveza. Y en 1840 se dedicaba exclusivamente a la fabricación y venta de cerveza.

Así, dejó atrás su pequeña tienda, y fundó Western Brewery, que alcanzó una fuerte popularidad muy pronto. Sobre todo entre la comunidad de inmigrantes alemanes. Adam Lemp fue uno de los primeros en EEUU que fabricó cervezas lager alemanas en lugar de cervezas inglesas, y esto le valió su fama. 

Enseguida tenía un imperio montado. Creó la marca Falstaff para su cerveza, y un nombre que pensó que pasaría a la historia. Y lo cierto es que lo hizo, pero no por el motivo que quería.

Lemp Mansion

La construcción de la mansión maldita

Adam murió en 1862, cuando la cervecería Western de los Lemps era una de las más exitosas de Missouri.  Su hijo William se hizo cargo, y en 1864, él y su esposa Julia ampliaron la cervecería, y construyeron la mansión familiar en 1868, un año después de que naciera su primogénito. 

La mansión era de la década de 1860, y William quería instalarse allí como zona residencial y lugar de prosperidad para la fábrica. Contaba con un total de 33 habitaciones, de aspecto vitoriano y un sótano en tres plantas, además del ático. 

Western Brewery se hizo internacional

William Lemp consiguió que Western Brewery fuera en primera instancia la mayor cervecería de San Luis, y después la mayor fuera de Nueva York con un solo propietario. Demostró ser innovador y con un buen sentido comercial.

Primero fabricaba y embotellaba en las mismas instalaciones. Después, instaló la primera máquina de refrigeración en una cervecería estadounidense. Y finalmente añadió vagones de ferrocarril refrigerados para que la cerveza de los Lemps llegara a todo Estados Unidos. Se convirtió en un producto nacional que pronto cruzaría las fronteras mundiales. 

La muerte que lo desató todo

El matrimonio Lemp tuvo seis hijos, y el cuarto y favorito de William, Frederick, se estuvo preparando para sustituir a su padre al frente de la cervecería. Sin embargo, este sufría de importantes problemas de salud que le llevarían a la muerte en 1901, por un fallo cardíaco. 

La familia no encajó bien la muerte del chico de 28 años ya que desconocían los problemas que le llevaron a la muerte. William guardó un profundo duelo durante tres años, hasta que su amigo Frederick Pabst falleció en 1904. En este momento William ya estaba totalmente abatido, por lo que un mes después se suicidó con una escopeta. 

Lemp Mansion

Western Brewery cierra sus puertas

En esa época había un fuerte movimiento antialcohólico, que hizo la cerveza decayera. Sin embargo, el hijo mayor, William Jr. o Billy, se hizo cargo del negocio prometiendo llevarlo de nuevo a la gloria. Pero se le daban mejor las fiestas que la gestión del negocio. Los rumores hablaban de que hacía reuniones con alcohol ilícito y prostitución. 

Tras esto, su mujer le pidió el divorcio en 1908, y se quedó con una gran suma de dinero de la familia Lemp y la custodia completa de su hijo único. Así que, con este panorama, diez años después la Western Brewery cerró sus puertas sin ni siquiera avisar a los trabajadores. 

Habían creado incluso una cerveza sin alcohol, pero la Ley Seca no les dio pie a sobrevivir. Y después de este profundo fracaso, cuatro años después en 1922, Billy fue el segundo Lemp en suicidarse dentro de la mansión Lemp. 

Sin embargo, la muerte de Billy no solo vino propiciada por el fracaso de la fábrica, o al menos eso es lo que se cuenta. Había rumores de que había tenido un hijo extramatrimonial que había nacido con Síndrome de Down, algo vergonzoso en la época. Así que en lugar de dar la cara por esta infidelidad y el chico, decidió esconder a su hijo en la mansión Lemp. Se dice que su espíritu aún muestra su rostro dentro de la casa, aunque no hay registros de su existencia. 

Una familia suicida

Elsa Lemp, otra de la estirpe Lemp, tampoco se escapó de la “maldición” Lemp. Y es que, esta se había casado en 1910 con el presidente de una importante empresa productora de metales, y aunque se divorciaron a los años, poco después se reconciliaron y volvieron a casarse en 1920. Elsa, un mes después, se suicidó en su cama. Billy al enterarse dijo: “¡Así es la familia Lemp!”.

El otro hermano, Charles Lemp, había sido un chico solitario, que se mudó nuevamente a la mansión en 1929 con su perro. En mayo de 1949, primero disparó a su perro y después a sí mismo. Dejó una nota en la que pedía que solo culparan a él mismo de su muerte. Además ocho años antes había dejado instrucciones sobre su cuerpo en una funeraria de San Luis. 

Sus instrucciones eran claras: debían recogerlo en ambulancia y llevarlo al Crematorio de Missouri. No lo lavarían, ni lo vestirían. Debían exponer sus cenizas en una caja de mimbre que enterrarían en su granja. No quería funeral ni aviso en los periódicos de su muerte. 

Lemp Mansion

Los fantasmas de la Mansión Lemp

Así que finalmente la familia Lemp vio como cuatro de sus miembros se suicidaban. Las habladurías dicen que los antiguos residentes siguen rondando las dependencias. Solo dos de los hijos de Wiliam Lemp vivieron toda su vida, Louis Lemp que murió por causas naturales en 1931 y Edwin que llegó hasta los 90 años. Su última petición a su cuidador fue que destruyera todas las reliquias familiares y la colección de arte de la familia. 

El 1949 la mansión se convirtió en una pensión que pronto cerró sus puertas, en 1975. Muchos informaron de que existían ruidos misteriosos, portazos y puntos fríos, así como un niño que siempre pedía que jugaran con él. 

Después, la familia Pointer la convirtió en un restaurante y posada, pero fue durante su renovación que empezaron a suceder sucesos extraños. Incluso su propio hijo dice haber escuchado fuertes golpes sin procedencia conocida. Además, una noche durante el cierre sonaron dos teclas en el piano. Y aunque muchos empleados revisaron las dependencias no encontraron nada. 

Como estos, otros tantos registros de diferentes sucesos inexplicables que los propios Pointers han dicho que le han supuesto perder empleados. Sin embargo, a día de hoy siguen regentando la posada en la que probablemente cualquier noche te cruces con uno de los Lemp.

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