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Nevada-tan, la asesina del cúter

Nevada-Tan, La Asesina Del Cúter

Una niña japonesa de 11 años se convirtió en la sensación de Japón, por su edad y su acto tan brutal. Y es que su aspecto simpático e inocente escondía una oscura mente. Muchos la apodaron “Nevada-tan”, la chica A o chica de Nevada, porque vestía una sudadera de Nevada y “Tan” es una forma amable de decir chan, que se suele añadir a los nombres de los niños en Japón.

La repercusión de su crimen fue tan grande, que hasta hicieron un meme de ella. En este mezclan la realidad: una imagen adorable de una niña asiática, con la sangre y la frialdad de ser capaz de acuchillar a su amiga con un cúter. Aquí te contamos toda su historia. 

Unas alegres amigas japonesas

Satomi Mitarai era hija de Kyoji Mitaria, jefe de la oficina de sasebo del periódico Mainichi. La madre de Satomi había muerto de cáncer y su padre se encarga de los tres hijos, aunque el mayor ya estaba fuera de casa. Kyoji compaginaba la vida laboral con su hijo de 14 años y su hija de 12.

Satomi destacaba en la escuela por ser una chica brillante y alegre. Era muy buena amiga de la chica A, ya que compartían aficiones y grupo de amigos. Además iban juntas a clases de arte y basket, y además solían hablar a través de un tablón de mensajes en Internet cuando salían de la escuela. Fue en este lugar de Internet donde surgió el conflicto que acabaría con la vida de Satomi. 

Nevada Tan

¡Es la hora del almuerzo!

En Sasebo, una ciudad de Nagasaki, el 1 de junio de 2004 no fue un día cualquiera. Los chicos del aula de la escuela primaria de Okubo se preparaban para almorzar. En Japón, se sirven los almuerzos en las aulas y los niños comen en sus pupitres. Durante la preparación, Nevada-Tan, o como también la llamaron la “chica A” le pidió a su amiga Satomi Mitarai que se reuniera con ella en otra aula al lado que estaba vacía para hablar. 

Cuando se produjo el encuentro, la chica A acuchilló los brazos y muñecas de su amiga con un cúter, y dejó que se desangrara en el aula vacía. Como si nada, volvió a su aula y los profesores se quedaron atónitos ante su ropa manchada de sangre. Algunos pensaron que se había cortado, pero ella misma afirmó que esa sangre no era suya. 

El crimen de la chica A

Dijo que había planeado el crimen cuatro días antes, inspirándose en un drama de televisión que usaba una cortadora de papel. El cuerpo de la víctima apareció con la garganta cortada profundamente, tendido boca abajo en el suelo. Un profesor fue quien la descubrió, y dijo que cuando llegó estaba inconsciente, sin respiración, ni latidos de corazón. Según los periódicos, la chica A habría corrido las cortinas antes de cometer el crimen, y la habría pateado brutalmente en la cabeza y en los costados. 

La chica confesó el crimen diciendo que había hecho algo malo y pidiendo perdón. Por supuesto, su nombre real nunca se reveló por eso surgieron los motes. Tras la llamada del colegio, Kyoji, el padre de la víctima, quien era viudo, soltero y padre de tres niños, acudió rápidamente al lugar. La escena que se encontró lo dejó conmocionado y sin palabras. 

Nevada Tan

¿Por qué lo hizo Nevada-tan?

La chica A era un poco más joven que su amiga Satomi, y aunque los profesores dijeron que jamás mostró indicios de ser una chica problemática, algo había. Sus padres presionaban a la niña para que sacara mejores notas en la escuela, y por eso se vio obligada a dejar el equipo de baloncesto para estudiar más.

Unida a esta presión, la chica A estalló cuando Satomi, a quien consideraba su amiga, empezó a escribir algunos mensajes en Internet sobre ella que no le gustaron. Su amiga había comentado sobre su peso y la había llamado “golosa”. Su confesión fue clara, y es que dijo que después de ver los malos mensajes sobre su aspecto, no le gustó la llamó y la acuchilló. 

Y es que, aunque no había mostrado ser problemática, los psicólogos determinaron que tenía un largo historial. Puñetazos y patadas a compañeros de clase, e incluso le encontraron un cuchillo en clases unas semanas antes del asesinato. A esto se unió que era muy fan de Battle Royale, un manga y película en el que los alumnos de una clase se ven obligados a matarse entre ellos para sobrevivir. 

¿Era realmente consciente?

Dada su temprana edad de 11 años en el momento del asesinato, según el Código Penal japonés no podía ser condenada. Por lo que la mandaron a un reformatorio en Tochigi. Fue aquí donde también había sido enviado Sakikabara, otro chico japonés de 14 años que había asesinado a dos chicos de su escuela en 2003.

Condenaron a la chica A a dos años de internamiento involuntario, que se prorrogó dos años más tras su evaluación psicológica. Dada su edad y el acto, ha sido una historia que ha llevado a debate. Algunos creen que a la chica le costaba diferenciar la realidad de la ficción, y es que más tarde mostró su arrepentimiento. “Me pregunto por qué lo hice. Si hubiera pensado y actuado correctamente no habría ocurrido. Me gustaría pedir disculpas”.

Lo curioso es que parecía que la chica A no comprendía que realmente había acabado con la vida de su amiga. Y es que pidió al tribunal de familia que quería disculparse con su amiga en persona. 

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