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Las 5 brujas de Gales, ¿cuál es su crónica?

Las 5 Brujas De Gales, ¿Cuál Es Su Crónica?

Entre 1484 y 1750, más de 200.000 mujeres fueron torturadas, quemadas o bien colgadas en Europa occidental tras ser acusadas de brujería. Y sólo en un año, entre 1645 y 1646, el llamado General Matthew Hopkins, el Cazador de Brujas, hizo una redada y ejecutó a unas 300 «brujas» solo en East Anglia de Inglaterra.

Sin embargo, del otro lado de la frontera, en Gales, la imagen era muy distinta. Solo se asentaron 40 y dos juicios en todo el país, y solamente cinco fueron ejecutadas. Y o sea lo que llama la atención del caso, pues esa cantidad de ejecuciones se podía registrar en un solo juicio de Inglaterra.

La caza de brujas no llegó a Gales

En esos momentos, los tribunales de Gales estaban sobresaturados de ladrones, en solo 50 años, 60000 ladrones fueron juzgados, y 4000 ejecutados. En Gales no hicieron la caza de brujas, sino la caza de ladrones. 

Mas había otro motivo para este número tan reducido de brujas juzgadas, en una época donde la caza de brujas era el día a día. Y es que la mayor parte de comunidades galesas charlaban galés y eran católicas, por lo que realmente no temían a la brujería, simplemente abrazaron el lado mágico de la religión. Tampoco comprendían muy bien qué significaba la palabra “hechicera”, lo que marcó la diferencia en relación a Inglaterra. 

Todas las ejecuciones de brujas en Gales tuvieron lugar en el norte del país. Así como las sentencias fueron dictadas por jurisdicciones separadas. La de “Chester” se encargaba Frint, Denbigh y Montgomery. Por su lado, la jurisdicción de “North Wales” velaba por Anglesey, Caernarvon y Merioneth.

Un hechizo a la nobleza la condenó

La primera bruja ejecutada en Gales fue Gwen ferch Ellis, colgada en la plaza del pueblo de Denbigh en 1594. Gwen podría ser una desarrollador de lencería, pero también tenía una larga reputación de ser una «atractiva», o bien sanadora habitual. Aparentemente empleaba sus poderes para tratar animales y ayudar a sanar pequeños enfermos. 

Gwen hacía cremas y vendía yerbas para tratar de asistir y proteger a la gente. Pero al final la acusaron de haber causado la muerte por brujería a alguien de la nobleza terrateniente. Su nombre era Lewis ap John. 

Lewis había estado enfermo durante algún tiempo, y la familia invitó a Gwen a bendecirlo. Esta apareció y anunció que no le quedaba un largo tiempo de vida. De este modo, cuando por último murió, asumieron que había sido obra de algún producto de brujería que le había administrado, que lo había hechizado para morir.

Brujas

No te metas con la nobleza

También la incriminaron por dejar una nota y un amuleto en casa de Sir Thomas Mostyn, un caballero local. Esto era para contribuir a una dama que salía en secreto con Mostyn, en un intento mágico a fin de que se volviera a enamorar. El hechizo estaba escrito al revés, y en esa época se pensaba que si la escritura estaba al revés era para hacer el mal. 

En aquella época, no era raro encontrar un adivino, cautivador o bien bruja blanca en todos y cada uno de los pueblos de Gales, que servían de sanadores para los lugareños. Gwen usaba su reputación encantadora para conseguir dinero o comida. Por otro lado, con Sir Thomas cruzó la línea.

Al haber entrado en la casa de un noble la multitud creyó que, en oposición a lo que pensaban, Gwen era dañina. Fue eso lo que realmente la condenó. Seguramente si se hubiera mantenido con la sociedad de bajo rango no habría muerto a sus 40 años.

Fue ejecutada en la plaza del pueblo de Denbigh por ahorcamiento.

Señalada como bruja

La última bruja ejecutada de Gales fue Margaret Ferch Richard de Beaumaris, ahorcada en Beaumaris, en 1655. Decían que Margaret había consultado con los espíritus malos, lo que justificaba su ejecución según la ley de brujería del Rey James en 1604.

Tuvo exactamente el mismo inconveniente que Gwen, hechizó a la nobleza y esto la condenó. Aunque no hay mucha información, Margaret hizo algún hechizo a la esposa de Owen Meredith, quien cayó enferma y murió, y el dedo apuntaba directamente a Margaret. Y más allá de que ella siempre protestó su inocencia, fue encontrada culpable y ejecutada, también a los 40 años.

Las brujas de Caernarfon

En 1622, tres brujas fueron declaradas culpables y ejecutadas tras un juicio en Caernarfon. Se trataba de Rhydderch ap Evan, un hombre de unos 30 años de Llanor, sus hermanas Lowri ferch Evan y Agnes ferch Evan. 

Además incurrieron en la vida de la nobleza. En un caso así, el detonante fue la muerte de Margaret Hughes, una noble local, quien enfermó en 1621 y murió en 1622, a quien procuraron tratar con sus hechizos. La hija de Margaret, Mary, además sufrió un largo periodo de enfermedad.

Mary finalmente subsistió, mas quedó con el brazo izquierdo inutilizado, y perdió la utilización de la lengua y la voz. A día de hoy se podría atribuir a un derrame cerebral, pero en aquella época, la magia amedrentaba verdaderamente a los nobles. Con ello se llevó la vida de los hermanos Evan.

En conjunto, hubo 41 personas que llevaron casos a los tribunales para decir que habían sido difamados, y varios de fueron disputas comunitarias entre mujeres.