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La Casa Whaley, la más embrujada de América

La Casa Whaley, La Más Embrujada De América

Seguramente ya hayas oído hablar de esta casa embrujada, y es que es uno de los lugares embrujados más conocidos de América. Este lugar lleno de historias de misterio y fantasmas se encuentra en San Diego, y actualmente puedes visitarla gracias a los Ghost Tour que se hacen durante todo el año. 

La actividad paranormal que se sucede en la Casa Whaley no sólo tiene relación con Thomas Whaley y su familia. Sino que hay gran cantidad de historias siniestras que sucedieron en el terreno y que han dado lugar a un lugar totalmente embrujado.

La Casa de Old Town

Esta bonita casa es un ejemplo del renacimiento griego de mediados del siglo XIX. Compuesta por una fachada de ladrillos rojos, ventanas verdes y detalles, actualmente se ha convertido en un museo situado en Old Town San Diego, abierto desde mayo de 1960.

Tal y como dijo el propio Thomas, era una casa muy conveniente para la época. En la Casa Whaley se podía encontrar una sala de justicia, donde muchos fueron condenados por sus crímenes. En la casa se pueden ver copias de los expedientes de estos casos. En otra habitación se podía encontrar un almacén con gran cantidad de cosas, donde los clientes podían comprar lo que quisieran: tabaco, maquinillas de afeitar… Además en la primera planta, había incluso un teatro. 

Casa Whaley

El primer espíritu de Casa Whaley

James Robinson, original de Australia, era un bandido que robaba caballos. En 1849 encontró oro cerca de Foresthill, y lo ocultó para que los mineros no pudieran encontrarlo, pero su plan fracasó. De hecho se creó un pueblo a raíz de que acudiera tanta gente. Más adelante se produjeron hasta tres incendios simultáneamente y acabaron siendo un solo fuego destructivo.

Los habitantes sospechaban que eran intencionados, y aunque no acusaron a James directamente, descubrieron su pasado de ladrón. Le obligaron a abandonar el pueblo bajo amenaza de horca. Su cleptomanía no cesó, y en 1852 cuando vivía en San Diego, tras el robo de un barco fue condenado por hurto mayor y ahorcado en los terrenos de Casa Whaley. Era alto y muy delgado, y según dicen su ahorcamiento fue especial, pues estuvo colgado durante un tiempo demasiado largo hasta morir.

Esta es una de las presencias que hoy dicen que puede verse. Incluso la Sra. Whaley sufrió del acoso de este espíritu mientras estuvo en la casa. De hecho el propio Thomas Whaley informó de unas pisadas misteriosas en los alrededores, y llegó a la conclusión de que se trataba de James.

Los llantos de un bebé

Hay una creencia que dice que la propia tierra está embrujada y condenada a retener espíritus. El segundo en sufrir esta maldición fue el primogénito de los Whaley, Thomas Whaley Jr. Se mudó a la casa ya terminada, y Thomas Jr. enfermó de escarlatina y murió a los 18 meses. 

Tras su muerte, se produjo un incendio en la casa que destruyó el almacén. Fue cuando Thomas Whaley decidió volver con su familia a San Francisco. No volvería hasta unos años después, en 1868. Algunos visitantes dicen escuchar un bebé llorando suavemente, pisadas leves e incluso una risa inocente.

Casa Whaley

La presencia amigable de Anna

Anna Whaley es el espíritu que más frecuentemente puede verse. Se puede oler su fuerte perfume francés o ver su presencia en el salón. Se casó y tuvo tres hijos, y sobrevivió a todos ellos. No fue muy afortunada en su vida, además fue retenida por unos ladrones que querían robarle las actas del juzgado. 

Cuando Anna residía en los terrenos de Whaley, se afanaba por atraer a los espíritus a casa frecuentemente. Por lo que no es raro que en la otra vida sea ella la se convierta en la presencia amigable en lugar maldito. Mayormente se aparece a los jóvenes para darles la bienvenida.

El triste espíritu de Violeta

Violeta es un espíritu dolorido. Venida de una familia de bien, se casó en la casa tras el robo de las actas judiciales, al igual que su hermana. Violeta se casó con George Bertolacci, un matrimonio que estuvo condenado desde el primer momento. Finalmente George se divorció y abandonó a la triste Violeta.

Llena de un dolor que no podía soportar, decidió pegarse un tiro en 1885. Su presencia aparece en el segundo piso, como un espíritu vagando muy tristemente y provoca sensaciones de depresión a los más sensibles.

Casa Whaley

La maldición de Whaley

Thomas Whaley fue un pionero de la época, quien siguió la Fiebre del Oro como tantos otros. Buscaba hacerse un nombre, pero fue conocido por su muerte no por su vida. Antes de que se construyera la Casa Whaley, se casó con Anna en Nueva York, y vio morir a James, el ladrón. 

A pesar de que le advirtieron sobre el terreno, no dudó en comprarlo y construir la Casa Whaley. Tras un tiempo viviendo allí, volvieron a San Francisco, pero la maldición viajó con ellos. Años más tarde volvieron con sus cinco hijos, porque un terremoto los había echado. Sus negocios empezaron a tener un nuevo auge, y vivió en San Diego hasta su muerte en 1890. Se dice que se le ve acompañar a su mujer Anna vestida de negro vagando por la casa.