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Hallazgos arqueológicos de terror

Hallazgos Arqueológicos De Terror

A lo largo de la historia, el ser humano ha ido empeorando en sus crueldades y en la forma de castigar a aquellos que consideraba malditos, o que simplemente eran diferentes. Lo hemos visto en diferentes ejemplos ya en el blog, como son los casos de los entierros más raros de brujas pero hay mucho más.

Quemados, perdidos o enterrados vivos, son algunos de los hallazgos arqueológicos de terror que se han encontrado a lo largo de la historia. Cada uno cuenta historia a cada cual más espeluznante. Aquí os presentamos algunos de ellos. 

Ötzi, la momia del glaciar

Ötzi

En el año 1991, en los Alpes de Ötztal unos turistas alemanes se toparon con un cadáver o una momia que daría mucho que hablar. Aunque en un primer momento podía parecer que se trataba de un montañista extraviado y congelado en los Alpes, un examen daría una respuesta inesperada. A la momia se le realizó un examen por medio del método del radiocarbono, lo que determinó que se trataba un hombre de la Edad de Piedra muy bien conservado. Ötzi tenía una antigüedad de 5300 años. 

Desde entonces, el hallazgo dio la vuelta al mundo, y si bien es cierto que su aspecto recordaba a los alienígenas, no era eso lo que lo hacía creepy. Sino más bien el hecho de que algunas de las personas que habían estado en contacto con Ötzi murieron de forma antinatural. Por lo que se empezó a hablar de la maldición Ötzi. Sin embargo, muchos científicos la desmintieron, ya que ellos mismos estuvieron en contacto con la momia y no murieron. 

Cadáveres congelados de Qilakitsoq 

Cadaveres Qilakitsoq (1)

Al oeste de Groenlandia, donde las temperaturas son completamente gélidas, en 1972 se hizo un curioso descubrimiento. En un asentamiento abandonado, descubrieron la tumba helada de una familia esquimal que pertenecía al siglo XV. Cuatro de los cuerpos se conservaban increíblemente bien, todo gracias a las bajísimas temperaturas de la isla. 

Lo aterrorizante de este descubrimiento era la momia del bebé. Contaba con tan solo seis meses de edad, y como mandaba la tradición primitiva de este pueblo, tenía que ser enterrado con la familia. Por lo que se cree que probablemente fuese enterrado vivo. 

La bruja italiana

Bruja Italia (1)

Es bien conocido el trato que se le daba en la Edad Media a las brujas, y como prueba de ello está el descubrimiento que se hizo de una “bruja” en 2015. Al sur de Italia hallaron el esqueleto de una joven del siglo XV. Según los exámenes, esta fue quemada y arrojada a un agujero, que cubrieron con pesadas piedras. Probablemente para que la “bruja” no resucitara, como dictaban las tradiciones del momento. 

Los arqueólogos determinaron que la joven padecía una enfermedad crónica, que la hacía desmayarse con frecuencia y tener una tez muy pálida. Probablemente este fue el motivo por el que la tomaron por bruja, destinándola a una muerte sin justificación. 

Los bebés de la casa de baños

Bebes Cadaveres

En Ashkelon, Israel, en el año 1988 se hizo un descubrimiento que heló la sangre a más de uno. Encontraron en un pozo del alcantarillado miles de huesos de bebé. Este pozo se encontraba bajo unas antiguas termas romanas, por lo que sería una casa de baños. Sin embargo, tras un estudio, descubrieron que lejos de ser una casa de baños, se trataba de un lugar destinado únicamente a matar a los recién nacidos.

Y es que antiguamente las creencias eran muy diferentes. Se consideraba que los bebés eran objetos sin alma poco después de su nacimiento. Por lo que, si el padre no reconocía a la criatura, simplemente mandaba matarla. La teoría habla de que los bebés muertos serían hijos de prostitutas de los alrededores.

Una momia gritando

Screaming Mummy (1)

En 1886 se descubrió una “momia gritando” enterrada en el Valle de los Reyes. Lo espeluznante de su rostro es que parecía distorsionado por el dolor, como si aún siguiera vivo y soportando un dolor indescriptible. Sin embargo, lo que llamó la atención es que no parecía un faraón, ya que su tumba era muy sencilla. Entonces, ¿quién era?

Algunos creen que era el hijo del faraón Ramsés III, quien tras un intento de asesinato a su propio padre, se dice que se le condenó a la copa del veneno, que explicaría su expresión. Otros, por el contrario, sugieren que fue un hombre al que enterraron vivo, y cuyo rostro denota la terrible agonía por la que pasó. Sea quien fuere, la tumba no tenían nombre, por lo que según la creencia del antiguo Egipto, el camino a la inmortalidad en el más allá estaba cerrado para el muerto. 

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