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El asesinato sin resolver de Blair Adams

El Asesinato Sin Resolver De Blair Adams

Blair Adams fue un hombre que desapareció en 1997, una desaparición que dio mucho que hablar. Residía en la Columbia Británica, y los sucesos que precedieron a su muerte rodeada de misterios no parecían tener sentido alguno. Protagonizó un caso de asesinato agudo de paranoia y pensaba que alguien estaba intentando matarlo.

La policía que se encargó de investigar el suceso creían que su paranoia no se basaba en hechos reales. Pero entonces surgieron los interrogantes de cómo y por qué terminó muerto a kilómetros de casa. O si realmente no se trataba de una paranoia psicótica y alguien estaba tras él para asesinarlo.

Blair Adams, ¿quién era?

Era capataz de una empresa local de construcción. Era de esas personas para las que nadie tiene una palabra mala que decir. Amable y optimista eran sus principales adjetivos, siempre tenía una sonrisa en la cara. Entonces, ¿quién podría ser enemigo de Blair Adams y desear su muerte?

Su comportamiento empezó a variar drásticamente, dejando atrás las sonrisas, y lo sustituyó por cambios bruscos de humor y una marcada ansiedad. Este cambio le afectó al sueño y conforme avanzaba el verano dormía menos. Su madre se percató de que los cambios de humor cada vez eran más salvajes y frecuentes, por lo que le preguntó qué le estaba pasando. Su respuesta le perturbó: “No creo que deba contártelo”.

Blair Adams Asesinato

Es el momento de huir

Sin previo aviso, el 5 de julio de 1996 emprendió una huida desesperada. Retiró todo su efectivo del banco, unos 6000 dólares, y además sacó una caja de seguridad que contenía más dinero, y joyas de oro y platino. Dos días después, intentó entrar por la frontera de Canadá a Estados Unidos, sin embargo, tanto dinero en efectivo hizo sospechar a los oficiales.

Los agentes fronterizos pensaron que podría tratarse de un traficante de drogas o una mula, y no le dejaron entrar en el país. Por lo tanto, tuvo que volver de nuevo. Pero, no desistió en su fuga, y al día siguiente dejó su trabajo y compró un vuelo a Frankfurt (Alemania), para el martes siguiente. Después, fue a casa de un amigo, y estaba visiblemente asustado. Le pidió si podía acompañarle para conseguir entrar a Estados Unidos porque alguien intentaba matarle. Pero su amigo no pudo ayudarle.

El día del vuelo, Adams consiguió que en el aeropuerto le devolvieran el importe del billete, y alquiló un coche para volver a intentar pasar la frontera. Esta vez tuvo más suerte, y se fue directo al aeropuerto de Seattle, donde compró un vuelo para Washington D.C. Aterrizó a primera hora del miércoles 9 de julio, y alquiló nuevamente un coche, un Toyota, para conducir hasta Knoxville en Tennessee.

Sus últimos pasos en Tennessee

En su camino hacia Tennessee, Blair tuvo que parar en una gasolinera pues tenía problemas con su coche. El empleado de la gasolinera intentó ayudarle, pero el problema era que la llave que Adams intentaba usar no era la correcta para ese coche. No encontraron ni rastro de la llave en los alrededores y el interior del coche. Así pues, Adams sugirió que podrían remolcar su coche hasta un motel local donde pudiera esperar una nueva llave de la compañía. Así que Blair hizo autostop para llegar hasta el motel.

Cuando Blair Adams llegó al motel, su comportamiento extraño llamó la atención de la persona de recepción. Y es que antes de pedir una habitación, estuvo durante una hora entrando y saliendo de la recepción hasta en cinco ocasiones. Se encontraba paranoico, nervioso y agitado, todo el rato parecía esperar que alguien entrara por la puerta a por él. Finalmente se decidió a reservar una habitación, pero a las 19:37h. del mismo día abandonó el motel sin utilizar siquiera la habitación.

Blair Adams

El misterioso asesinato de Adams

Las cámaras del motel y el recepcionista fueron los últimos en ver a Blair Adams. Su cuerpo apareció a la mañana siguiente a tan solo unos 800 metros del motel. Y si ya había interrogantes sobre el por qué de su comportamiento, la escena del crimen generó nuevas preguntas. 

Lo encontraron con la camisa abierta, con los pantalones quitados y ambos calcetines estaban al revés. Cuatro mil dólares en monedas canadienses, estadounidenses y alemanas rodeaban el cuerpo inerte de Adams. Además, la policía encontró una bolsa con oro y joyas, y las llaves del Toyota estaban a unos 3 metros de él. Y aunque su cuerpo estaba repleto de magulladuras, la causa de la muerte fue un golpe fuerte en el abdomen que le destrozó el estómago.

Cuando sus familiares se enteraron de su muerte, ninguno logró entender por qué estaba en Knoxville, no conocía a nadie ni había motivo alguno por el que debiera estar en ese lugar. Está claro que había alguna conexión con Alemania, tal vez pensó que huyendo allí podría esperar que pasaran sus problemas, pero ¿por qué pidió el reembolso de su billete?

Preguntas sin resolver

Lo cierto es que hasta el día de hoy las miles de preguntas que suscita este caso no han tenido respuesta alguna. ¿Podría tratarse de un crimen impulsivo? La policía consideraba que Blair Adams huía de algo imaginario, y que tal vez se encontraba en un episodio de esquizofrenia paranoide. 

 No había motivos para justificar su asesinato. Está claro que no era un robo ni un ajuste de cuentas en temas de drogas. Pero ¿alguien siguió al temeroso Blair por América? ¿Por qué se tomaría tantas molestias? ¿Por qué su camisa estaba abierta, sus pantalones quitados y sus calcetines del revés? Son incógnitas para las que probablemente no tengamos respuesta nunca.

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