Saltar al contenido

Criaturas míticas, ¿existen realmente? – Mundo Paranormal Online

Criaturas Míticas, ¿Existen Realmente? - Mundo Paranormal Online

Si entras en una taberna del Medio Oeste encontrarás diferentes cabezas de animales colgadas de las paredes: alces, ciervos, conejos y osos. Pero también puedes encontrarte con una criatura un tanto extraña, el mítico jackalope. 

Este parece un conejo pero con cuernos, y aunque pueda ser pura obra de la mitología, lo cierto es que en 2020 se descubrió que realmente existía. La única diferencia es que no se trataba de cuernos lo que portaba, sino tumores cutáneos. Pero este no es el único ser protagonista de miles de leyendas que acabado siendo real, aquí tienes una pequeña selección de criaturas míticas que son reales. 

El Chupacabra

Chupacabra

El Chupacabra fue visto por primera vez en Puerto Rico en los años 70. A finales de los 90 se produjo una oleada de avistamientos. Durante este tiempo, se encontró ganado en todo Puerto Rico drenado de sangre. Estos ataques del Chupacabra causaron pánico entre los residentes locales, que afirmaban que un vampiro se estaba alimentando de su ganado. Aunque las descripciones varían, la mayoría describen a un monstruo sin pelo, de aspecto alienígena, con púas en la espalda y ojos rojos brillantes.

Y aunque suene muy fantástico, cómo se podía explicar que tanta gente sacara fotografías de esta criatura. Una teoría plausible es que estas criaturas son coyotes que padecen sarna sarcóptica, una enfermedad inflamatoria de la piel causada por el ácaro parasitario Sarcoptes scabiei (sarna), que provoca picor. 

Los lobos, perros y coyotes infectados por la sarna presentan una pérdida extrema de pelo, arrugas de la piel y una constricción de los vasos sanguíneos que puede provocar una fatiga mortal.

Y aunque normalmente un coyote o un lobo no tienen problemas para cazar presas, una vez infectados con sarna sarcóptica, los coyotes pueden optar por cazar comidas más accesibles como puede ser el ganado.

El ciervo vampiro

Ciervo Vampiro

El ciervo almizclero de Corea del Sur es un herbívoro apacible al que no le interesa chupar sangre. A primera vista, sus colmillos sobresalientes resultan desconcertantes. Pero , los “colmillos” son en realidad sables que los machos utilizan para luchar durante la época de celo.

Al ciervo vampiro lo cazan muchos pero no solo por sus colmillos. Existe una caza furtiva de los machos de ciervo almizclero siberiano por sus glándulas aromáticas, y es que tienen un valor de más de 20.000 euros en el mercado negro. Su almizcle es tan valioso para el mercado de los perfumes que la especie casi ha sido cazada hasta su extinción. Y entonces será cuando realmente se convierta en mítica.

Los pájaros de Stymphalian

Hercules

Uno de los trabajos de Hércules fue matar a los pájaros estífalos, aves devoradoras de hombres que tenían la peculiar costumbre de arrojar estiércol. Los griegos no eran los únicos a los que les gustaba asustar a sus hijos con historias de pájaros asesinos. La tribu maorí de Nueva Zelanda contaba leyendas similares sobre el pouakai o hokioi, un pájaro gigante, blanco y negro, que se abalanzaba desde el cielo para matar a los niños pequeños.

Pues al parecer estos pájaros de trueno existieron. Se llamaban águila de Haast, el ave medía más de dos metros de altura y tenía una envergadura de más de dos metros. El águila de Haast se posaba en lo alto de los árboles y luego le hacía una emboscada a su presa descendiendo en picado gran velocidad. Luego destripaba su comida con sus afiladas garras antes de que se diera cuenta. El águila de Haast se extinguió alrededor del siglo XV, o eso dicen.

Charybdis

Charybdis

No hay nada más aterrador que ser succionado bajo el agua por un remolino que se alimenta de carne humana tres veces al día. La Caribdis apareció por primera vez en la Odisea de Homero. En este relato épico, Odiseo debe navegar entre el monstruo marino de seis cabezas Escila, por un lado, y el remolino devorador de carne Caribdis, por otro.

El hecho de que estos dos monstruos marinos en duelo atacaran a intervalos puede sugerir que Homero estaba describiendo un remolino formado por la actividad de las mareas.

Los remolinos que arrastran a los barcos bajo el agua existen de verdad. Uno de ellos, conocido hoy como Garofalo, se encuentra en el Estrecho entre Italia continental y Sicilia. El Garofalo se produce cuando los vientos soplan a través del Estrecho en oposición a las mareas. Esto hace que técnicamente no sea un remolino, pues no hay movimiento circular. Pero tiene la capacidad de causar estragos en los barcos y arrastrar a los seres humanos a una tumba acuática.

El Íncubo

Incubo

Durante la locura de la caza de brujas de los siglos XVI y XVII, la gente tenía algunas ideas realmente confusas sobre cómo se producía la reproducción humana. Una de las formas era que un demonio robara la semilla de un hombre y dejara embarazada a una mujer indefensa mientras dormía. El monstruo que robaba el preciado esperma se llamaba súcubo, y el que lo implantaba, íncubo.

El íncubo se sentaba encima de tu pecho mientras dormías, haciendo imposible que te movieras si te despertabas. Pero hay una base científica para creer en tales monstruos: La condición se llama parálisis del sueño. Durante la parálisis del sueño, estás completamente despierto pero no puedes moverte o pedir ayuda. 

Pero, aunque es aterradora, la parálisis del sueño es inofensiva. La mayoría de los expertos en sueño la atribuyen a estar atrapado entre el sueño REM (movimiento ocular rápido) y el NREM (movimiento ocular no rápido). En cualquier caso, antes de que se comprendieran las fases del sueño, podemos entender que nuestros antepasados pensaran que se trataba de un demonio sentado en tu pecho. 

Otros posts que te pueden interesar:

  • Lee aquí más sobre otros casos reales
  • Hallazgos arqueológicos de terror
  • La parálisis del sueño, aquí
Configuración