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Black Aggie, entre los monumentos funerarios m√°s extra√Īos de Am√©rica

Black Aggie, Entre Los Monumentos Funerarios M√°s Extra√Īos De Am√©rica

Cuando el General F√©lix Agnus, el editor del ¬ęAmericano¬Ľ de Baltimore, muri√≥ en 1925, fue sepultado en el cementerio Druid Ridge de Pikesville, a las afueras de Baltimore. Sobre su tumba se coloc√≥ una escultura bastante extra√Īa. Era una gran figura de luto negra. El creador de la escultura (aproximadamente), Augustus St. Gaudens, la llam√≥ ¬ęDesaf√≠o¬Ľ.

En las horas del día, la figura era considerada como una hermosa adición al arte del cementerio. El escultor era uno de los más importantes artesanos de Maryland a principios de siglo y la estatua fue muy apreciada. Cuando menos hasta que cayó la noche y comenzaron las leyendas.

Comencemos por la escultura original

Augustus St. Gaudens fue el primer escultor americano de finales de 1800. Antes de su muerte, en 1907, cre√≥ ciertas proyectos m√°s honradas de Am√©rica, introduciendo la figura de Diana que una vez coron√≥ los Madison Square Gardens, y monumentos a h√©roes y estadistas americanos como Lincoln y Sherman. Una de sus mayores obras fue un monumento a Marian Adams, la esposa de Henry Adams. Marian, llamada ¬ęTr√©bol¬Ľ por sus amigos hab√≠a ca√≠do en una oscura depresi√≥n tras la desaparici√≥n de su padre en 1885. En diciembre de ese a√Īo, se suicid√≥ bebiendo potasio.

Henry Adams se sumi√≥ en su desesperaci√≥n y en pos de consuelo, viaj√≥ a El pa√≠s nip√≥n en el mes de junio de 1886 con su amigo, el artista John La Farge. En el momento en que regres√≥ de su viaje, decidi√≥ reemplazar la simple l√°pida que hab√≠a encargado para su amado ¬ęTr√©bol¬Ľ en el Cementerio Rock Creek de Washington, por un monumento m√°s elaborado. Se dirigi√≥ a San Gaudens y le solicit√≥ que creara algo con un toque ¬ęoriental¬Ľ, quiz√°s mezclando las im√°genes del Buda con la obra de Miguel √Āngel.

El esfuerzo tom√≥ m√°s de cuatro a√Īos, frustrando a Adams, mas creando lo que determinados llamaron ¬ęuna de las piezas m√°s poderosas y expresivas en la historia del arte americano, antes o bien despu√©s¬Ľ. Se coloc√≥ en el cementerio en 1891 y Adams se encontraba encantado tanto con el dise√Īo como con el √°mbito. La escultura jam√°s fue nombrada de manera oficial, conocida como el ¬ęMemorial de Adams¬Ľ y despu√©s por el nombre m√°s popular de ¬ęGrief¬Ľ. Las historias para este apodo cambian. Determinados dicen que la escultura fue apodada de esta forma por exactamente el mismo San Gaudens, y otros dicen que el nombre fue acu√Īado por Mark Twain, que vio el monumento en 1906.

Y empezó el secreto de Aggie

De forma extra√Īa, el monumento original era una suerte de enigma en s√≠ mismo. Henry Adams se neg√≥ a charlar p√ļblicamente de la desaparici√≥n de su esposa y nunca nombr√≥ de manera oficial el monumento. Tambi√©n se neg√≥ a admitir su apodo popular. Debido al silencio de Adams y a la fama de su estimada familia pol√≠tica (era nieto del presidente John Quincy Adams), varios se interesaron por el monumento. Adams promov√≠a esta curiosidad neg√°ndose a que se colocara una inscripci√≥n en el monumento y coloc√°ndolo detr√°s de una barrera de √°rboles y arbustos.¬†

El desaf√≠o de encontrarlo s√≥lo aliment√≥ el inter√©s p√ļblico, primero de boca en boca y despu√©s en gu√≠as y art√≠culos de revistas. La tumba se convirti√≥ en un lugar popular para los curiosos, principalmente porque la estatua era tan desconcertante de ver. Fue impresionante que fuera objeto de una incre√≠ble pirater√≠a de parte de un escultor llamado Eduard L.A. Pausch. Ser√≠a desde el dise√Īo original de Adams que el escultor cre√≥ su copia no autorizada de ¬ęGrief¬Ľ a inicios de 1900. La escultura ser√≠a conocida despu√©s como la infame ¬ęBlack Aggie¬Ľ.¬†

A los pocos meses de que la escultura fuera colocada en la tumba de Marian Adams, Henry Adams notific√≥ que alguien aparentemente hab√≠a hecho un vaciado parcial de la pieza. Escribi√≥ a Edward Robinson en 1907 que ¬ęInclusive ahora, la cabeza de la figura lleva evidentes rastros de alg√ļn molde subrepticio, que los trabajadores no se esmeraron en lavar¬Ľ.

¬°La copia se har√≠a a√ļn m√°s famosa que el original!

Black Aggie

Félix se decantó por la escultura copiada

El general Félix Agnus adquirió la copia de la escultura de Pausch en 1905, quizás tras haber admirado el trabajo original en la tumba de Adams. Se desconoce por qué decidió usar la copia para ornamentar la tumba de su familia, en lugar de encargar una obra original… …mas quizás algo en la estatua de Pausch lo obligó a tenerla. Nunca lo sabremos de forma segura. 

F√©lix Agnus naci√≥ en Francia en 1839. Con solo 13 a√Īos, viaj√≥ por todo el mundo y a los 20, luch√≥ en el ej√©rcito de Napole√≥n III contra Austria y m√°s tarde sirvi√≥ con las fuerzas del General Garibaldi en Italia. En 1860, fue a Novedosa York a trabajar como buscador de plata y escultor en Tiffany‚Äôs. En el momento en que estall√≥ la Guerra Civil, se alist√≥ como soldado raso en el Ej√©rcito de la Uni√≥n y comenz√≥ un historial de guerra tan incre√≠ble que fue impulsado al rango de General de Brigada a la edad de 26 a√Īos. Vio la acci√≥n en docenas de batallas, introduciendo Big Bethel, Richmond, el asedio de Puerto Hudeson y la guerra de los Molinos de Gaines. Fue herido m√°s de 12 veces por bala y sable. Su amigo, el escritor H.L. Mencken ha dicho m√°s tarde que Angus ¬ęten√≠a tanto plomo en que se agitaba cuando caminaba¬Ľ.

Tras una grave lesi√≥n en el hombro en Gaines‚Äôs Mills, el teniente Agnus fue llevado a Baltimore para ser tratado. All√≠ conoci√≥ a Converses Carroll Fulton, el editor del peri√≥dico ¬ęamericano¬Ľ de Baltimore y a su hija Annie, que cuid√≥ de Agnus hasta el momento en que se recuper√≥. Fulton conoci√≥ al joven oficial en el muelle de la calle Pratt cuando el vapor m√©dico atrac√≥ y lo llev√≥ a su casa para su cuidado y reposo. En el momento en que acab√≥ la guerra, regres√≥ a Baltimore y le pidi√≥ a Annie que se casase con √©l. Ella acept√≥ r√°pidamente. Tras eso, Agnus continu√≥ su notable carrera, trabajando brevemente en la oficina de rentas internas, y luego como C√≥nsul en Londonderry, Irlanda, para el Senado de los USA. M√°s tarde se retir√≥ de este puesto para sustituir a su suegro en el jornal. Prosigui√≥ siendo el editor del peri√≥dico hasta su muerte.

La escultura que descansaba en Druid Ridge

En 1905, Agnus comenzó la construcción de un monumento familiar en el cementerio Druid Ridge. Fue a lo largo de este tiempo que adquirió el Black Aggie, y después logró que se creara un monumento y un pedestal que coincidiera con el ámbito del Adams Memorial en Washington. El primer entierro en el lugar fue el de la madre del General, que había sido traída de Francia.

Un a√Īo despu√©s, la viuda del artista Augustus St. Gaudens envi√≥ una carta a Henry Adams para informarle de la pobre reproducci√≥n que se hab√≠a hecho de ¬ęGrief¬Ľ y que ahora descansaba en Druid Ridge. No hab√≠a nada que tengan la posibilidad de hacer legalmente sobre el robo del dise√Īo, as√≠ que la viuda de St. Gauden viaj√≥ a Baltimore para poder ver el sitio por s√≠ sola.¬†

Descubri√≥ una estatua casi id√©ntica, sentada en una piedra semejante, pero con el nombre ¬ęAgnus¬Ľ inscrito en la base. Tambi√©n apreci√≥ que la piedra era de un color gris anodino y no del grano rosa del original. El lugar de Baltimore tampoco ten√≠a el banco y el resto de la piedra como ten√≠a la tumba original de Washington.

Tras ver el sitio, la Sra. St. Gaudens declar√≥ que el General Angus ¬ęha de ser un buen salvaje para copiar una obra de arte de esa forma¬Ľ. Agnus respondi√≥ r√°pidamente y asever√≥ ser la v√≠ctima inocente de comerciantes de arte sin escr√ļpulos. La viuda del artista le pidi√≥ que abandonase la estatua y que presentase una demanda contra los marchantes. Extra√Īamente, Agnus present√≥ una demanda (y gan√≥ una reclamaci√≥n de sobra de 4500 d√≥lares estadounidenses) pero se neg√≥ a dar la copia de la escultura.

La mujer del General, Annie, muri√≥ en 1922 y nuestro Agnus muri√≥ tres a√Īos despu√©s a la edad de 86 a√Īos. Adem√°s fue puesto a los pies de ¬ęAggie¬Ľ‚Ķ. y poco despu√©s naci√≥ su leyenda.

Black Aggie

Black Aggie, una leyenda de terror

Mientras que el Monumento a Agnus parec√≠a bastante inocente a la luz del d√≠a, aquellos que se encontraron con la escultura en la obscuridad, le dieron el apodo de ¬ęBlack Aggie¬Ľ. Para estas personas, era un s√≠mbolo de terror y su historia de historia legendaria medr√≥ hasta transformarse en una historia ocasional en el jornal local y por supuesto, en las di√°logos privadas de aquellos que cre√≠an en un lado oscuro. ¬ŅExactamente en qu√© otro sitio se podr√≠a hallar una escultura cuyos ojos relucieran de rojo al filo de la medianoche?

La historia de historia legendaria creci√≥‚Ķ. y se mencion√≥ que los esp√≠ritus de los fallecidos se levantaban de sus tumbas para reunirse cerca de ella en algunas noches. Y que las personas vivas que le devolv√≠an la mirada quedaban ciegas. Las mujeres embarazadas que pasaban por su sombra (donde de forma extra√Īa, la hierba nunca crec√≠a) sufr√≠an abortos.

Una fraternidad universitaria local decidi√≥ incluir a Black Aggie en sus ritos de iniciaci√≥n. No creyendo verdaderamente en las historias, se orden√≥ a los candidatos a ser integrantes que pasaran la noche en el fr√≠o abrazo de Black Aggie. Los que recuerdan la escultura recuerdan sus enormes y poderosas manos. Las historias afirmaban que los iniciados de la fraternidad local deb√≠an sentarse sobre el regazo de Aggie y una historia afirma que ¬ęuna vez cobr√≥ vida y aplast√≥ a un desventurado novato en su poderoso abrazo¬Ľ.

Otros chicos de la fraternidad fueron igual de poco afortunados‚Ķ. Una noche, al filo de la medianoche, el vigilante del cementerio escuch√≥ un grito en la obscuridad. Cuando lleg√≥ a la tumba de Angus, hall√≥ a un joven fallecido a los pies de la escultura‚Ķ. que hab√≠a fallecido de temor, o bien eso afirma la historia. ¬ŅSolo otra leyenda que se transform√≥ con los a√Īos en una historia de fantasmas? Quiz√°s, y luego, quiz√°s no.

Las historias comenzaron a fluir

Una ma√Īana de 1962, un vigilante descubri√≥ que uno de los brazos del √°ngel hab√≠a sido cortado a lo largo de la noche. El brazo perdido fue encontrado m√°s tarde en el maletero del coche de un chapista, adjuntado con una sierra. Le ha dicho al juez que Black Aggie se hab√≠a cortado su propio brazo en un ataque de dolor y se lo hab√≠a dado. Aparentemente, el juez no le crey√≥ y el hombre fue a la c√°rcel.

Por otro lado, numerosas personas creyeron en la extra√Īa historia del hombre y pr√°cticamente todas las noches, enormes conjuntos de personas se reun√≠an en el Cementerio Druid Ridge. La atenci√≥n del p√ļblico por la novedad llev√≥ a los curiosos a la tumba y las extra√Īas historias los hicieron regresar.

¬ŅLas historias que se cuentan sobre Aggie son solo ¬ęleyendas urbanas¬Ľ y cuentos espeluznantes sobre una espeluznante obra de arte de un cementerio? Algunos cre√≠an que s√≠‚Ķ mientras que otros no estaban tan seguros. Un hombre al que vamos a llamar ¬ęFrank¬Ľ, medr√≥ en el √°rea de Nueva Jersey y se intrig√≥ con las historias de la Aggie negra, fundamentalmente despu√©s de un extra√Īo suceso que sucedi√≥ a principios de los a√Īos 50. ¬ŅFue lo que sucedi√≥ solo una coincidencia‚Ķ o bien algo m√°s? Te dejar√© ser el juez!

La vivencia de Frank

Una noche, Frank y dos de sus amigos vinieron a Baltimore desde Atlantic City para una visita. Querían ver a unas jóvenes que habían conocido previamente, mientras las chicas estaban en Nueva Jersey de vacaciones. El grupo decidió llevar a cabo turismo y una de las paradas que hicieron esa noche fue para ver la legendaria escultura de la Aggie Negra. Las jóvenes las llevaron al cementerio y les contaron una o dos historias sobre el monumento.

Frank y sus amigos se aproximaron para echar una ojeada m√°s de cerca, con curiosidad por ver (como les afirmaron las chicas) si alguien hab√≠a puesto monedas en las manos de Aggie para la buena suerte, como era la tradici√≥n local. No hallaron ninguna moneda, pero el amigo de Frank, ¬ęFreddy¬Ľ, pens√≥ que ser√≠a entretenido apagar su cigarrillo en la mano de Aggie.

¬ęLe afirmamos que no lo hiciera¬Ľ, Frank record√≥ despu√©s, ¬ęmas Freddy solo se ri√≥. No cre√≠a en nada‚Ķ.. de eso. Diez a√Īos despu√©s, Freddy fue encontrado en un basurero en Carolina del Sur. Le hab√≠an disparado en la nuca, al estilo de la mafia. Nunca averiguaron qui√©n lo hizo¬Ľ.

Frank se detuvo un instante y pareci√≥ pensativo. ¬ęPasaron muchos a√Īos, mas nunca olvidar√© la sensaci√≥n que tuve frente a Aggie esa noche‚Ķ tal y como si supiera el futuro y pudiera ver lo que nos espera¬Ľ.

La leyendas de Aggie ahora se encontraba afianzada

Semejantes cuentos escabrosos atrajeron a varios oyentes y la tumba de Agnus comenz√≥ a ser pisoteada por jovenes y curiosos. Aunque Pikesville (donde est√° la cresta de los druidas) era muy remota en ese momento, el sitio fue visitado, y vandalizado, por cientos o bien quiz√°s miles de personas a lo largo de varias d√©cadas. Adem√°s de robar el brazo de la estatua, se garabatearon cientos de nombres y mensajes en la estatua, en la base de grano y en la pared que hay tras ella. Hoy en d√≠a, estos fueron destruidos, aunque desgraciadamente quedan algunas pruebas de los da√Īos.

Los cuidadores del cementerio hicieron todo lo posible para desalentar a los visitantes, incluyendo la plantación de arbustos espinosos a su alrededor, mas no consiguieron mantener a la multitud alejada. No hay indicios de por qué razón el cementerio no estaba mejor patrullado durante la noche, pero quizás no podían permitírselo. Por cada entrometido detenido, docenas de otros lograron llegar al lugar. Una valla circunda la tumba de la familia Agnus hoy en día, pero en aquel entonces, el cementerio estaba abierto completamente, fundamentalmente a la noche.

Ocasionalmente, el n√ļmero de visitantes nocturnos y la destrucci√≥n que provocaron se transform√≥ en demasiado para el cementerio. Para los a√Īos 60, se hab√≠a puesto tan mal que los descendientes de Agnus escogieron donar Black Aggie al Museo del Instituto de Arte de Maryland. No obstante, este movimiento nunca tuvo lugar y la escultura continu√≥ en su lugar de descanso en el transcurso de un a√Īo m√°s, hasta 1967. El 18 de marzo, la familia Agnus don√≥ a Aggie al Instituto Smithsonian para su exhibici√≥n.

Black Aggie

Una donación que fue cuestionada

A lo largo de muchos a√Īos, esta donaci√≥n resultar√≠a ser un enigma para los investigadores que intentaban rastrear el paradero de la Black Aggie‚Ķ. que, seg√ļn el Smithsonian, no la ten√≠an. A pesar de que algunas personas recuerdan que Aggie se exhibi√≥ mostrada en la Galer√≠a Nacional por un breve per√≠odo, los funcionarios del Smithsonian aseguraron que nunca la hab√≠an exhibido. Los te√≥ricos de la conspiraci√≥n ¬ęolieron una rata¬Ľ y creyeron que tal vez sencillamente la hab√≠an almacenado, en lugar de exhibirla‚Ķ gracias a su pasado maldito. ¬ęQuiz√°s, solo quiz√°s¬Ľ, escribi√≥ un columnista del Baltimore Sun, ¬ęno se exponen¬Ľ.

La aut√©ntica respuesta no ser√≠a tan extra√Īa. En alg√ļn instante, el plantel del Smithsonian regal√≥ a Aggie, lo que ense√Īa por qu√© no hace aparici√≥n en sus registros. No ten√≠an ning√ļn inter√©s en exhibirla y en su lugar, la entregaron al Museo Nacional de Arte Americano, donde se almacen√≥ y nunca se exhibi√≥. Durante a√Īos, permanecer√≠a en un polvoriento almac√©n, cubierta en telara√Īas, hasta hace poco‚Ķ ¬°en el momento en que Black Aggie ¬ęresucitara de entre los muertos¬Ľ!

En 1996, una joven escritora de la zona de Baltimore llamada Shara Terjung logr√≥ un informe sobre Black Aggie para un peque√Īo peri√≥dico. Tras estar maravillada con las leyendas, se decidi√≥ a seguir la ubicaci√≥n de hoy de la escultura. Por √ļltimo, poco tras Halloween, recibi√≥ una llamada de un contacto de la Administraci√≥n de Servicios Generales que ha podido descubrir d√≥nde hab√≠a terminado la escurridiza Aggie. La escultura a√ļn puede verse hoy en d√≠a en el edificio de los Tribunales Federales en Washington, en el patio trasero de la vivienda de Dolly Madison.

Encontraron la misteriosa escultura

Es posible que Black Aggie haya desaparecido del cementerio Druid Ridge, pero precisamente no ha sido olvidada. ¬ęTodav√≠a hay gente que viene a Druid Ridge, preguntando por Black Aggie en todo momento¬Ľ, ha dicho entre los portavoces del cementerio en una entrevista. ¬ęNo pienso que pase una semana sin que nos llamen por eso¬Ľ.

El sitio de la tumba de Angus est√° bien cuidado hoy en d√≠a y exhibe pocos signos de la profanaci√≥n del pasado. El pasto crece en este momento en el sitio donde durante varios a√Īos no pudo. La √ļnica prueba persistente de la Aggie Negra es un √°rea astillada en el pedestal de granito y una enclenque sombra donde una vez descans√≥. Al menos esa es la √ļnica presencia persistente que se puede observar‚Ķ algunos comentan que hay m√°s. ¬ŅQui√©n sabe? Si el lugar de la tumba de Angus estuvo alguna vez embrujado o bien no, Black Aggie dej√≥ una marca indeleble no solo en el Cementerio Druid Ridge‚Ķ sino adem√°s en los anales de lo sobrenatural en Am√©rica.

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